|
|
![]() |
|
Había una vez, en medio del bosque, una familia de lobos: mamá loba, papá lobo y tres lobitos pequeños. Un
día de invierno, que papá lobo estaba enfermo, mamá
loba salió a buscar comida y unos cazadores rondaban por ahí. -¡Calma, pequeña, no te haré daño, tengo algo para ti! -y sacó de su mochila unos filetes de pescado y de res, -la loba los tomó y se echó a correr. -¡¡Por
qué hiciste eso, idiota!! ¡Era nuestra presa! -le gritó
el otro.
Desde ese día, el primer cazador se dedicó incansablemente a buscar a la loba, durante días y noches caminó por el espeso bosque, y una tarde lluviosa, en una cueva muy obscura, encontró a la familia de lobos y se dio cuenta de que papá lobo se encontraba malherido. El cazador se acercó poco a poco y los tres lobitos y mamá loba empezaron a gruñir, dispuestos a atacar. -Calmen,
chiquitos, solo vengo a ayudarles -dijo el cazador con voz dulce y cariñosa,
y de su mochila sacó pedazos de carne seca y se los dio. Durante varios días, el cazador cuidó a la familia de lobos. Los lobos y el cazador se encariñaron mucho y el cazador decidió dedicarse a cuidar a todas las especies que están en peligro de desaparecer de la Tierra. |