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Había
una vez una estrella que estaba paseando por el espacio. Era la más
grande de todas y brillaba mucho. De pronto, llegaron unos asteroides
que eran azules y rosas, como el chocolate espacial. Los asteroides
eran gigantes, como del tamaño de la escuela, y cuando golpearon
a la estrella, la rompieron.
Los
pedazos de la estrella seguían brillando.
Entonces,
cada marciano agarró un cachito para poder usarlo como linterna,
porque en el espacio todo es oscuro.
Al final, un cuarteto de astronautas, que eran dos hombres y dos mujeres,
llegaron con un imán y juntaron otra vez los pedacitos de la
estrella para que pudiera seguir paseando por el espacio.
La
estrella les dio las gracias y se fue muy feliz.
MMM
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