Por Isabel Vaquero, 4º año
Ilustración: Julia Arroyo Sánchez, 4º año.

 

El fútbol se puede jugar a nivel popular, sin porterías, sin los once jugadores, pero no puede jugarse sin el protagonista principal: EL BALÓN. Si falta el balón, entonces hay que echar andar la imaginación: ¿No te ha pasado que alguna vez has tenido que jugar fút con una pelota de plástico, papel o de trapo?

Nos damos cuenta que no hay juego sin balón, y sin embargo ¡qué poco reconocen al balón! Dicen que el balón exige dulzura y comprensión.

El balón es llamado de muchas formas, gracias a la pasión por el fútbol, le dicen esférico, la redona, el útil, la globa, el proyectil. Algo muy curioso: para Brasil, el balón el mujer, le llaman: gordita, gorduchinha, nena, y le dan nombres como Leonor o margarita…

Y… ¡Qué crees! Los juegos con balón han existido desde siempre. Los egipcios utilizaban balones de paja o con cáscaras de granos. El balón que tú y yo conocemos, apareció hasta mediados del siglo XIX, es cuando lo hacen con cámara de goma que hinchan con inflador y cubierta de cuero. En 1970 entra una firma deportiva alemana con un modelo innovador aprobado por la FIFA.

Los nombres de los balones han sido: TELSTAR con el que se jugó en el mundial de 1970 y 1974; después TANGO que se utilizó en 1978 y 1982; AZTECA MÉXICO en 1986; ETRUSCO en Italia 1990; QUESTRA EN 1994 y 1996 y FEVERNOVA en 2002.

En este mundial se estrena el TEAMGEIST (que en alemán significa Espíritu de equipo).
Y ahora…
¡A disfrutar del Mundial!