Texto e ilustración:
Dominick Tremblay Ortiz, 10 años.

 
 

Mi mamá y mi papá se llevaron bien un tiempo, pero después no muy bien. Cuando nací, ellos se llevaban bien, jugaba con mi papá, nos divertíamos bastante, pero tiempo después comenzaron los peores momentos de mi vida. Mi mamá se empezó a pelear con mi papá, y a fin de cuentas se separaron.
Yo, mi hermano y mi mamá nos venimos a México y mi papá se quedó allá en Canadá, porque allá vivíamos; ahora sólo veo a mi papá una vez al año y yo me siento mal, quisiera que mi familia se hubiera quedado junta. Me da coraje que la gente se peleé.

Cada vez que alguien se pelea, me siento muy asustado, siento que alguien va a salir herido y eso no me gusta.
Ahora nos mantienen mis abuelitos y vivimos en un mini-departamento. Yo siento que me falta algo y me entristezco. Este año que fui con mi papá, se olvidaron por completo de mi cumpleaños, pero nos divertimos mucho, fuimos al parque acuático y a pescar, pero no tuve fiesta, pero aquí en México me van a dejar invitar a mis amigos.
Amigo, amiga yo digo que hay que intentar juntar a la familia, yo lo estoy intentando y estoy orgulloso de mí.
Escuela Moderna Inglesa

Hola, Dominique, al leer la historia de tu familia, me pareció algo muy familiar, ya que mis papás se separaron cuando yo tenía 9 años. Al principio fue difícil y los quería reunir, como tú, pero luego me di cuenta de que no era lo mejor ya que seguirían peleando y cada ves peor. Me dolió aceptar esta realidad pero poco a poco la superé y te puedo decir que lo mejor es dejar que la vida siga su curso, ya que las cosas pasan por algo, aunque sean dolorosas. Será difícil olvidar… o tal ves nunca se olviden, pero siempre tendremos momentos felices que recordar, que son los más valiosos.
Ya pasaron 6 años de que se separaron mis padres, y cada vez lo entiendo más. A mí y a mis dos hermanas también nos mantenían mis abuelitos y en un pequeño departamento vivíamos al igual que tú, pero ahora vivo en una casa, mi mamá nos mantiene, y estoy muy contenta ya que mi mamá no está triste como al principio, cuando mi papá se fue. Ahora las cuatro vivimos muy contentas.
Lo que quiero decirte con todo esto, es que somos muy afortunados, ya que tenemos unos abuelitos que nos adoran y que no les gustaría vernos desamparados y por lo tanto, nos ayudan; también tenemos unas Mamás tan lindas, que lo único que quieren es vernos bien y contentos ya que todo lo que hacen, es pensando en nosotros, sus hijos, y por eso yo admiro a todas esas mamás que como la mía y la tuya, aunque se hayan separado, hacen lo posible por sacar adelante a sus hijos, brindándoles lo mejor.
También con esto le quiero dar las gracias a mi mamá y a mis abuelitos por todo lo que me han dado y todo lo que han hecho por mí y mis hermanas. Te admiro, Dominique, por tener tanta energía y entusiasmo y por hacer estos momentos menos dolorosos al compartirlos con todos los que leemos este periódico, y espero que esto te sirva. Cuídate mucho, tu amiga: Ana Carolina Montaño, Colaboradora de "El Cienpiés".

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