![]() Por Ana Paula Ojeda, 6o año. Alumna de la Escuela Bartolomé Cossío |
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Siguió caminando y llegó a un lugar hermoso, a lo lejos se veía una selva y unas cascadas gigantes que surgían de la luz de la luna, eran tan altas que no se veía el principio. Como era de noche y había luna llena, parecía que las cascadas eran de plata. Había algo más, te atraían irresistiblemente. Al verlas Sofía exclamó -¡OOOH! y en el eco resonó: -oooh oooh ooh Y descubrió que ésa era la tercera letra. Sofía seguía acercándose a las cascadas irremediablemente, empezó a desnudarse, pero justo antes de tocar el agua, vio una roca tallada que decía: "Cascadas Primigenias" Junto, decía que de esas cascadas había salido la vida, y si alguien tocaba el agua volvía a nacer para siempre. En
eso estaba cuando escuchó una risa aterradora, era la bruja que
se había dado cuenta que Sofía se había llevado
el mapa. Sofía trató de ocultarse en la roca tallada pero
la bruja la alcanzó con un hechizo y la paralizó. Al verla
petrificada se puso todavía más celosa pues la muchacha
se veía todavía más bella: tenía el cabello
no muy largo, negro como el azabache, la piel morena y los ojos grandes
y verdes, era alta y delgada
estaba a la mitad de la contemplación,
cuando vio cascadas detrás de ella. Corrió a la orilla,
e irresistiblemente se aventó
ahí se quedó
para siempre
renaciendo cada día. FIN
de la 2ª parte
No te pierdas el final. |
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